COMUNICACIÓN Y ÉTICA TAMBIÉN PARA TI / Gisella Herazo


 

COMUNICACIÓN Y ÉTICA TAMBIÉN PARA TI

 

Cuando comencé a estudiar mi carrera profesional como comunicadora, hace unos cuantos años atrás (no hagas cuentas, por favor), uno de los primeros conceptos que me enseñaron es que los medios de comunicación tienen como objetivos principales: educar, informar y entretener, y a partir de allí se derivan algunos otros, como formar opinión. Por esa razón, por el nivel de influencia que pueden llegar a ejercer sobre las mentes y acciones de las personas, siempre han sido llamados: «el cuarto poder»

Además, si hablamos de la comunicación cristiana, o dicho mejor, la comunicación generada desde y entre personas que nos identificamos con el mensaje de Cristo, incluso en ámbitos no eclesiales, podemos añadir a estos objetivos nuestra Gran Comisión, que es llevar el mensaje de salvación, el Evangelio, las «Buenas Noticias» a toda criatura, o sea, a todos, todo el tiempo, con todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance.

Es decir, los medios de comunicación, cristianos o no, tienen un gran poder… y como decía el tío Ben, en Spiderman: «un gran poder conlleva una gran responsabilidad». ¿Responsabilidad de qué? De ser objetivos, veraces, éticos, profesionales y  de manejar con equilibrio el comunicar realidades negativas, sin dejar de transmitir esperanza.

Entonces, tal vez me dirás: «bueno, estoy muy de acuerdo, pero eso es aplicable para los medios de comunicación, para aquellos que tienen el peso de informar a través de un micrófono, yo no tengo nada que ver con eso, porque yo soy _____ (escribe ahí tu ocupación o profesión)». Y podría decirte que tienes razón, porque para ellos el peso es aún mayor; pero estamos en tiempos en que internet ha dado voz a todo el que tenga acceso a un teléfono móvil y a redes sociales, y con ella, la posibilidad de ser también, de alguna manera, un medio de comunicación con los mismos objetivos. 

Ahora, partiendo de la premisa de que todos, en mayor o menor medida, independientemente del nivel o ámbito de influencia, tenemos un poder y una responsabilidad, hablemos de ética en la comunicación.

Ser ético es ser transparente y elegir, intencional y decididamente, defender los valores y hacer lo correcto, por encima de un beneficio personal. Este concepto puede llegar a sonar utópico si pensamos en lo manipulados que están los medios de comunicación actualmente, siendo mucho más evidente en tiempos difíciles como los que estamos viviendo. Pero, aunque eso sea lo que esté sucediendo alrededor, tu responsabilidad con la comunicación en el entorno en el que te desarrollas y comunicas, es ser íntegro y ético.

Por eso, con todo esto en mente, quiero darte 3 recomendaciones que te ayudarán a que aplicar la ética en tu comunicación

-          Piensa en tu motivación: Antes de comunicar cualquier mensaje (profesional, personal o espiritual) identifica qué te está motivando a hacerlo: aportar valor, crear controversia, informar realidades, auto satisfacción, inflar tu ego, ayudar en alguna causa. Dependiendo de tu motivación, así serán los resultados, recuerda que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Como dice la autora Sarinette Caraballo, en su libro «Dios en las Redes Sociales», debes evaluar si estás modelando el fruto del Espíritu Santo en todo lo que comunicas. ¿Realmente estás reflejando amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza en tus publicaciones, discursos, textos o exposiciones?

-          Confirma las fuentes: Eres ético cuando eres veraz. Parte de la responsabilidad que tienes como comunicador (aunque no lo ejerzas profesionalmente) es que la información que compartas sea verídica. Por favor, no creas y difundas todo lo que llegue a tus oídos (o tu teléfono) sin antes verificar que sea real. De igual forma, cuando expongas un tema dentro de tu actividad profesional, confirma la veracidad de todo el contenido en el que te apoyes y si eres de los que transmite mensajes bíblicos o de fe, estudia mucho para que no enseñes el Evangelio de una forma distorsionada o manipulada.

-          Transmite esperanza. Gisella, ¿pero es que no ves noticias? ¿Te has dado cuenta de la realidad social, política, cultural, económica, sanitaria e incluso espiritual que estamos atravesando? Mi respuesta es sí y a pesar de eso, SIEMPRE hay un lado bueno que mostrar, nuestro Dios es esperanza en medio de la tribulación. Evalúa la óptica desde la que comunicas y procura que en tu mensaje haya una verdad positiva, a pesar de la realidad negativa.

Trabaja intencionalmente para que lo que hagas y comuniques, con ética, principios y valores, sea transformador para quienes te diriges, siendo tú el primero en ser moldeado y transformado. No te dejes arrastrar por la corriente egoísta y autosuficiente que busca su bienestar, dejando a un lado la veracidad. Sé diferente y que en todo lo que hagas, Dios sea glorificado, porque seas un empresario, un coach, un ama de casa, un emprendedor, un pastor, líder, capellán o motivador, la comunicación y la ética, también son para ti. 

Espero que este escrito haya sido de bendición para tu vida. Si deseas conocer más recursos, formaciones y contenido de valor para mejorar tu comunicación; o sueñas en algún momento con convertirte en autor y quieres acompañamiento para ello, ponte en contacto conmigo o sígueme en mis redes sociales.

¡Seguimos comunicados!

 








Gisella Herazo Barrios

Comunicadora · Editora · Formadora

info@agenciaarteyexpresion.com

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