¿COMO SERÁ DIOS? / Capellan Adianez Ortega
¿COMO SERÁ DIOS?
Muchas veces nos
preguntamos cómo es Dios en su aspecto físico. Cuán maravilloso sería poder
verle. Dentro de mi capacidad humana tan limitada, comencé a imaginar cómo
sería. En ese momento Dios me reveló cuantas veces he podido verlo, pero le he
rechazado. Dios estaba ahí cuando me negué a dar un dólar al deambulante en la
luz. Estaba ahí cuando no hice esa llamada para saludar a esa persona. Estuvo
ahí cuando decidí hacer otra cosa en vez de leer la Biblia o hacer una oración.
Lo rechacé cada
vez que dije que iba a orar por alguien y no lo hice. Lo negué cuando no
perdoné la falta de otro sabiendo que esa persona necesitaba ser perdonada. Le
volteé mi cara cuando preferí hacer “scroll down” en cosas que no me
edificaban. También perdí su rostro cuándo permití que esa interrupción o
situación me quitará la comunión.
Dios estaba ahí,
pero decidí no verlo cuando no procuré al hermano en necesidad pensando que
alguien más le iba a ayudar. Me observó cuando preferí decir una mentira para
salir del paso. Le di la espalda cuando me burlé de alguien en vez de brindarle
mi ayuda. Cuando no sostuve a mi hermano en su momento de debilidad y preferí
juzgarle. Allí cuándo mi orgullo se enalteció o cuando la comparación con mi
hermano me dominó por lo que tiene o lo que me falta. Cuando no reconozco y
aliento a los demás.
Miles de ocasiones
que pude ver a Dios, pero preferí no hacerlo, por distracciones, por falta de
interés o compromisos, por acercarme al mundo... por el pecado. He perdido
estos momentos, pero no hay porque permanecer igual. Es necesario confesar
nuestros pecados y arrepentirnos de corazón. Dios en su infinita misericordia
nos regala miles de momentos más para poder ver su rostro. Deja que su Espíritu
te guíe y búscalo en las personas que te ponga en el camino. Aunque no podamos
ver su aspecto físico, podemos ver y sentir su Espíritu con cada cosa que
hacemos para la gloria de Dios.
Adianez Ortega
Ministro Capellán
AIC
Casa de
Misericordia El Gran Yo Soy Bayamón, P.R.
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